Notable aumento en los casos de enfermedad diabética del ojo hace que el Mes Nacional de la Diabetes sea aún más importante

Declaración de Paul A. Sieving, M.D., Ph.D., Director del Instituto Nacional del Ojo
11/01/12

La diabetes es la causa principal de ceguera entre los adultos en edad de trabajar en los Estados Unidos. Según estudios recientes financiados por el Instituto Nacional del Ojo (NEI, por sus siglas en inglés), los nuevos casos de retinopatía diabética, una de las complicaciones más comunes y debilitantes de la diabetes, aumentaron a 3,7 millones durante esta última década. Aproximadamente 7,7 millones de personas en los Estados Unidos son afectadas actualmente por la retinopatía diabética. Aún más alarmante es que se proyecta que esta cifra aumente a 11 millones para el 2030. Las personas con diabetes también tienen mayor riesgo de desarrollar cataratas, que nublan el lente del ojo, y glaucoma, que daña el nervio óptico. Pero de estas tres condiciones, la retinopatía diabética es, por mucho, la que más comúnmente amenaza la visión de las personas con diabetes y es la causa principal de ceguera en adultos entre las edades de 20 a 74 años.

La retinopatía diabética no presenta síntomas en sus primeras etapas. La enfermedad empieza a dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina, el tejido en la parte posterior del ojo sensible a la luz, causando que goteen líquido y sangre. Según la enfermedad progresa, los vasos sanguíneos se obstruyen y se rompen o crecen nuevos vasos sanguíneos en la retina, lo que puede causar una pérdida de visión severa y, en algunos casos, permanente.

Afortunadamente, existen tratamientos efectivos para ayudar a prevenir la pérdida de visión a causa de la enfermedad diabética del ojo, pero la detección temprana y el tratamiento a tiempo son sumamente importantes. Durante el Mes Nacional de la Diabetes, que se celebra en noviembre, el NEI, uno de los Institutos Nacionales de la Salud, exhorta a las personas con diabetes a tomar acción para prevenir las complicaciones de esta enfermedad. Además de comer saludable, hacer ejercicios y tomar los medicamentos necesarios para controlar el azúcar (glucosa) en la sangre y la presión arterial, las personas con diabetes deben hacerse un examen completo de los ojos con dilatación de las pupilas por lo menos una vez al año para identificar las señales tempranas de la retinopatía diabética y cualquier otra enfermedad diabética del ojo. Los exámenes completos de los ojos con dilatación de las pupilas permiten que los oculistas examinen los ojos, incluyendo las retinas, para detectar señales de enfermedad. El 90 por ciento de la ceguera relacionada a la diabetes se puede prevenir con la detección temprana, el tratamiento a tiempo y el seguimiento apropiado.

Actualmente, el NEI otorga cerca de 40 millones de dólares cada año para financiar estudios que llevan a entender mejor, prevenir y tratar la retinopatía diabética.

La red de investigaciones clínicas sobre la retinopatía diabética del NEI, (DRCR.net) es una colaboración que incluye a más de 300 médicos en más de 100 clínicas en los Estados Unidos. Desde el 2002, DRCR.net ha coordinado 18 estudios clínicos que investigan tratamientos para varias condiciones relacionadas con la diabetes, incluyendo el edema macular, una condición que causa pérdida de la visión central.

En el 2010, un estudio de DRCR.net entre personas con edema macular causado por la diabetes (una consecuencia de la retinopatía diabética en la que se acumula líquido en la retina) demostró que casi un 50 por ciento de los participantes tratados con inyecciones oculares del medicamento Lucentis combinado con tratamiento láser convencional, obtuvo dramáticas mejorías en su visión comparados con cerca del 30 por ciento de los participantes que sólo recibieron tratamiento con láser. Este es el primer tratamiento que se ha desarrollado para la enfermedad diabética del ojo en 25 años. Basado en estos resultados, la Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE. UU. aprobó el medicamento Lucentis para el tratamiento del edema macular causado por la diabetes.

El estudio sobre los ojos realizado por la Acción para controlar el riesgo cardiovascular en la diabetes, auspiciado en parte por el NEI, demostró que un control intensivo del azúcar (glucosa) y los lípidos en la sangre, incluyendo el colesterol, retrasa el progreso de la retinopatía diabética.

A través de su Programa Nacional de Educación sobre la Salud del Ojo (NEHEP, por sus siglas en inglés), el NEI provee gratuitamente recursos en inglés y español para crear conciencia sobre la enfermedad diabética del ojo. Durante el Mes Nacional de la Diabetes, NEHEP aumentará los esfuerzos que hace todo el año para educar a las personas con diabetes sobre la importancia de la detección temprana y dará más énfasis a las poblaciones con mayor riesgo de pérdida de visión que incluyen a los hispanos/latinos, africanoamericanos, indios americanos y los nativos de Alaska con diabetes.

Además de usar medios tradicionales y redes sociales para llegar a las personas con diabetes, NEHEP también exhorta a los profesionales de la salud a referir a sus pacientes con diabetes a hacerse un examen de los ojos con dilatación de las pupilas anualmente. Asimismo, NEHEP provee recursos educativos, que son apropiados culturalmente, a las organizaciones comunitarias y promotores de salud. El propósito de estos recursos es educar a las personas con diabetes que la enfermedad diabética del ojo no presenta señales tempranas de aviso y cuán importante es hacer que los exámenes de los ojos anuales sean parte de la rutina del auto-manejo de la diabetes.

Para aprender más sobre los recursos que NEHEP tiene disponibles y obtener materiales, visite el sitio web: http://www.nei.nih.gov/nehep.